REFLESIONES DE UN VIEJO
REFLESIONES DE UN VIEJO
Me alejé de la gran manzana lejos del bullicio,
el caos, la mentira, la velocidad, la falta de vida,
la insensibilidad y otras tantas cosas vacías.
Siempre quise encontrar el rincón para la paz
los últimos días y por fin creo que lo hallé;
un rincón desconocido de Galicia, que
por casualidad encontré, entre vidas de antaño,
pero tiempos de hoy, entre campos, lagos,
y extensiones libres como yo quise tener.
Hoy por más vueltas doy, a pesar
de tantos escritos, denuncias por internet,
creo que no sirven para nada, el ser humano
siempre será humano e implícito lleva veneno
que aniquilará el mundo, la naturaleza y la paz.
Lo que yo pienso hoy, mañana pensarás tú,
lo pensaban nuestros padres y los padres de ellos,
el problema es que solamente nos damos cuenta
cuando han pasado muchos años, tantos que
el tiempo nos hace notar las diferencias.
Cada siglo de existencia la vida cambia,
en sus formas, sus periodos, sus gentes,
lo que antes era raro hoy es cotidiano
lo que antes era oculto hoy es visto,
lo que antes era Dios hoy es ciencia.
¿Pero en realidad cambian las cosas o somos
nosotros los que cambiamos? Las dos
son correctas, por una parte el tiempo que queda
y por otra la vida que permanece.
No sé si servirán las cosas que digo, pero
si sé que permanecerán en el espacio
por lo menos en estos testigos blancos.
Manuel Salazar Alarcón
